miércoles, 9 de enero de 2008

De cassettes, grabaciones y otras yerbas

En nuestros años '80, había dos formas de poseer música: discos o cassettes. Pero los discos eran cosa del pasado. Si uno quería estar a la vanguardia de la tecnología tenía que tener su música grabada en esos objetos rectangulares.



Hoy las opciones son muchas más (MP3, CD, PC, minidisc).

Nosotros, los cancheros que usábamos cassette (en la segunda mitad de la década hasta los que no eran cancheros los usaban), teníamos dos opciones: comprar los originales o adquirir los vírgenes para grabarlos.

Esto último, al igual que hoy, era ilegal pero, al igual que hoy, lo hacíamos.

Lo primero era comprarlo. Los había de diversos precios y calidades. Unos medio truchos que a la corta o a la larga te traían problemas, y los de calidad (Basf, Sony o los más usados: los TDK).

Si decidíamos comprar los de calidad, teníamos más cosas que decidir, por ejemplo su duración. Había de 45 minutos (justo para grabar un cassette original completo), de 60 minutos (los más populares) y de 90 minutos (entraba un cassettre original de cada lado pero a algunos grabadores les costaba tirarlos, y si el walkman andaba flojo de pilas, ni lo movía).

Y si ya habíamos decidido de qué duración compraríamos, quedaba un último elemento a decidir: común o de metal (más caros estos últimos). Casi siempre comprábamos el común (a menos que nos quisieramos hacer los platudos).

Con el susodicho cassette en nuestro poder, hasta que aparecieron los grabadores doble casetera, sólo podíamos grabar canciones de la radio, donde solían quedar las voces de los locutores al principio o al final de la canción (¡nunca se callaban!), y los enganches entre tema y tema eran cosas deplorables (cortes abruptos). Un amigo grabó "Nacido en USA" de Bruce Springsteen y lo enganchó con "No soy de aquí ni soy de allá" de Facundo Cabral en lo que ha sido la unión más asquerosa que he oído. Otros inconvenientes eran que al ir grabando el cassette, queríamos oir lo que habíamos adquirido antes de que el cassette estuviera completo, y solíamos meter mal los dedos en las teclas y en vez de play apretábamos rec y lo que habíamos grabado se iba borrando lenta e indefectiblemente. ¿Porqué? Porque tenían unas pestañitas en la parte inferior que oprimían un botoncito en el aparato para poder grabar. Sin ellas, el cassette no se grababa. Cuando terminábamos de ocuparlo, se las sacábamos, pero al tiempo, si nos cansábamos de lo que tenía, o lo necesitábamos y no podíamos comprar otro, le poníamos un papelito en el huequito que había dejado la pestañita ausente y solucionábamos el problema.
Otra forma de grabar un cassette de otro era hacerlo andar en un grabador y poner el micrófono de otro grabador pegado al parlante. El resultado era desastroso pero no había alternativa para tener un cassette original de un amigo.
O si no, podíamos llevarlo a una disquería (se llamaban así aunque vendieran cassettes) para que nos grabaran los temas que le proporcionábamos en una lista. Esta grabación, obviamente, también era ilegal, pero de mejor calidad y con unos enganches perfectos.
Todo cambió cuando aparecieron los grabadores doble casetera. Nos reuníamos en la casa del amigo que se lo había podido comprar y cada uno de nosotros llevaba sus cassettes y nos pasabamos horas grabando y grabando hasta que todos teníamos en nuestro poder todas las canciones de los otros.

También ocurría que el manipuleo excesivo del elemento lo deteriorara. Si se le cortaba la cinta, había que abrirlo con un cuchillo con punta sacando cada tornillito, reacomodar la cinta y pegar los extremos divididos con cinta transparente ("Scotch" para nosotros), eso sí había que pegarlas por debajo, pero como al cortarse, una pequeña parte se había estirado, debíamos eliminarla, así que cuando se llegaba a esa unión, la canción pegaba un salto hasta que se normalizaba la reproducción.
Otro inconveniente era que se depegara esa pequeñísima goma espuma de la parte superior donde asentaba la cinta al ser reproducida. En ese caso, le colocábamos un pedacito de algodón... ¡y que siga la música!
Una cosa que a mi me molestaba era que me prestaran un cassette grabado y que en el papel de su cajita no le hubieran anotado el nombre de las canciones ¡Qué bronca!
Aún tengo una caja con más de cien cassettes (originales y grabados) pero ya no los escucho, ya me modernicé y los tengo en la PC o en CDs.
Ya no hay trabajo artesanal para escuchar música. Hoy podemos escuchar más y mejor, pero aquellas formas de conseguir música, les aseguro, no se pueden olvidar.


11 comentarios:

Planocenital dijo...

Estoy de acuerdo. Hoy la música se escucha mejor, aunque esas formas de conseguir y escuchar música serán para siempre inolvidables.
Muy bueno el blog.
Saludos.

PATRICIO dijo...

Cuando alguien tiene un blog de calidad (cosa rara de hallar en la maraña del cyberespacio), hay que felicitarlo. Me parece excelente lo que hacés, y me trajo muchos recuerdos de una década que sin lugar a dudas marcó a toda una generación.
Un abrazo!!
Patricio
www.culturalobos.blogspot.com

Anónimo dijo...

Muy bueno!!!

Te agrego una: cuando teniamos que atrasar o adelantar el cassete y lo haciamos con una birome bic porque el radiograbador se le habia roto la tecla rewind!

Anónimo dijo...

TE agrego otro recurso: para regrabar un cassette los grabadores tenian un cabezal de borrado que a veces dejaba huellas de la grabacion anterior...ja y se escuchaban mezclas barbaras. Para eliminar eso antes de grabar nuevamente yo me tomaba el trabajo de pasar toda la cinta con la birmome bic con un iman poderoso sobre la cinta, eso si se brorraban los lados a la vez.
Y otra cosa...algunos cassettes comprados en Chile venian con dos defectos...uno que se escuchaba la musica mas rapida, y otro que habia que tocar el tornillito del cabezal de audio para escucharlos mejor...y despues volver el tornillito a su lugar ja ja
ultima: algodon y alcohol para limpiar los cabezales
Un abrazo y felicitaciones por el blog
Ariel Bazan
Mendoza

Anónimo dijo...

Otro metodo: se suplantaba la goma espuma con un poco de filtro de cigarrillo, recortado con tijera, por lo que la tijera y el cassette quedaban con olor a tabaco, pero, era mejor sistema!!! (yo, no fumo,...)

Claudia dijo...

Al principio de la década, ¡todavía existían los long plays!. Yo tenía todo el equipo: deck Teac y dos bandejas. Y grababa de LPs prestados. Linda colección tenía! Después manos infantiles los destrozaron. Ahora estoy recuperando todo gracias al mp3

elmo dijo...

¡Los enganchados de la radio!
Tenés razón. Yo me recuerdo grabando canciones "que me gustaban", pero el orden lo ponía la radio, así que salían uniones inverosímiles. Yo, al día de hoy, me descubro a veces tarareando cierta canción ¡ y enganchando con la que le seguía en aquel tdk gris, en el mismo punto deforme, en el mismo instante fuera de toda métrica ! ¡Hasta recuerdo el ruido de la patinada de cinta de las uniones! ¿Vos no?

Anónimo dijo...

Hola:
Me haz hecho regresar como 35 años en mi vida. Todo lo que platicas sobre los cassettes es cierto.
Yo tengo la fortuna (ahora desfortuna) de vivir en Tijuana B.C. (tristemente célebre), a un paso de San Diego, California.
Mi equipo era de lo maximo, traido de E.U. Todo un sistema JVC de componentes independientes, con deck de doble cassetera con monitor para vigilar la grabacion.
Mis cassetes favoritos eran TDK metal o Denon Metal.
Yo compraba los LP y los tocaba una sola vez: Para grabarlos a las cintas con mi ecualizacion particular.
Despues yo mismo diseñaba las portadas de los cassetes.
Hace poco regale toda mi coleccion en un mercado callejero, como 800 cassetes y almacené como 300 mas (pura nostalgia, algun dia se van a la basura).
El stereo de mi automovil sonaba glorioso.
Ahhh que tiempos aquellos!!! (Creo que ya me estoy haciendo viejo, tengo 50 años y me tocaron los gloriosos 70's)

Anónimo dijo...

Tengo guardados todos los casetes decada del 80 de voces femeninas pop de toda Latinoamerica todavìa suenan muy bien, aunq`tengo que reconocer que los originales made in Chile y Mexico son de muy superior calidad y acustica que los argentinos de ese entonces Wea, BMG, Sony Music (muy delgadas las cintas, sonido chillòn )redondeando sin darme cuenta

Anónimo dijo...

¡Súper! ¡Me emocioné!!

Ruth Jessey dijo...

Alguien tiene un contacto de fabricantes de cassettes quiero grabar en cassettes