sábado, 20 de abril de 2013

Había que proteger el tesoro...

En los primeros '80s no había mucha posibilidad de tener cassettes grabados, entonces había que comprarlos y, para la mayoría, no era tan fácil adquirir varios, apenas uno cada tanto. Y los escuchábamos miles de veces, y los amábamos. Por eso debíamos guardarlos bien y es ahí donde nos conseguíamos estos "prácticos" cofres para conservarlos. En realidad los abríamos y cerrábamos tanto que se cuarteaban, se iban rompiendo y, finalmente, la tapa se desprendía y ya no nos servían más, si es que antes no habíamos superado su capacidad al comprar más cassettes de los que podía albergar. En ese instante, nuestros magnéticos tesoros empezaban a quedar desperdigados por la habitación a la espera infructuosa de una dilatada promesa de ordenarlos. Yo tuve uno y lo recuerdo con cariño. Lo compré cuando tenía 2 cassetes y podía guardar hasta 10. Se imaginan lo que pasó al llegar a 11?

1 comentario:

Bolso Radiocassete dijo...

Que recuerdo! Yo también tenía uno de esos y era genial para llevar toda la música de viaje. Ahora todo cabe dentro del móvil.